CACVAM: Cooperativismo de altura

Organización: Comité Articulador de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua
País: Bolivia
Página web:

Autor: Jancarla Loayza Medina (técnica CACVAM) y Hernán Aranda Butrón (técnico EAT).
Foto de portada: Habitat en Mouvement.

Resumen: El CACVAM es una organización conformada por cinco cooperativas de vivienda fundadas en el departamento de Cochabamba. Tiene como objetivos consolidar el cooperativismo de vivienda por ayuda mutua en el país, desarrollar procesos de incidencia con todas las instancias de gobiernos, asumir la representación de las cooperativas y sus asociados y apoyar la conformación de nuevos grupos.

Antecedentes y contexto

El modelo de producción social del hábitat que defiende el Comité Articulador de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (CACVAM) surgió en Uruguay en los años sesenta como producto de la necesidad de atención a los sectores populares que no contaban con ningún apoyo ni opciones para mejorar sus condiciones habitacionales. Desde sus inicios, la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM) atendió esta problemática, no desde la perspectiva del individuo que busca una casa propia, sino a través de la articulación de grupos organizados que buscan resolver esta problemática de manera colectiva y autogestionada.

En este sentido, aunque su trabajo es mucho más reciente y se ha focalizado en el departamento de Cochabamba –en particular en los municipios de Cercado, Quillacollo, Vinto y Sipe Sipe– el CACVAM busca generar un movimiento cooperativista que abarque todos los departamentos del Estado Plurinacional de Bolivia, formando grupos cooperativos y pre-cooperativos bajo los principios de propiedad colectiva, ayuda mutua y autogestión.

Los primeros grupos –Nueva Esperanza, Sindicato SEMAPA, Sayariy, Miraflores, Señor de Piñami y Virgen del Rosario– se formaron en 2002 con el apoyo de la organización sueca We Effect, que ha servido como puente entre la experiencia uruguaya y otros países latinoamericanos, y la Fundación de Promoción para el Cambio Socio-Habitacional PROCASHA, que fungió inicialmente como grupo de apoyo. Los cooperativistas de Cochabamba, en su mayoría trabajadores del sector informal, no sólo tuvieron que abrir el camino en un contexto institucional y económico dominado por la ideología de la “casa propia” –a pesar de los graves rezagos que existen en materia de vivienda–, sino que tuvieron que adaptar un modelo surgido del sindicalismo obrero a un país como Bolivia, de profunda raigambre indígena y campesina.

Para vencer el desafío se necesitaba, por un lado, desarrollar una experiencia piloto que animara a la gente y que sirviera para convencer a los tomadores de decisiones. Por otro lado, era urgente consolidar una organización de segundo nivel que permitiera mantener la unidad y generar intercambios entre los distintos grupos. De esta necesidad surgió el Comité Articulador de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, como una organización social sin fines de lucro que asocia a las cooperativas que apuestan por un modelo más solidario de producción del hábitat. Más específicamente, el CACVAM fue creado con los siguientes objetivos:

  • Demandar el ejercicio pleno del Derecho Humano a la Vivienda;
  • Desarrollar procesos de incidencia política ante las instancias gubernamentales para que el cooperativismo de vivienda por ayuda mutua sea considerado como una alternativa real en la política pública;
  • Consolidar el movimiento cooperativista en Bolivia;
  • Asumir la representación de las cooperativas y sus asociadas/os ante instituciones públicas y privadas, nacionales o internacionales;
  • Apoyar y coordinar la conformación de nuevos grupos pre-cooperativos de vivienda por ayuda mutua.

Actores involucrados

Aunque los protagonistas del movimiento son las y los cooperativistas, es importante aclarar el papel que cumplen los diferentes actores que participan en este proceso. Hacia lo interno, el Comité Articulador funciona gracias a una mesa directiva, cuyo periodo de trabajo es de dos años, está conformada por dos representantes de cada una de las cooperativas. La Directiva, compuesta por mujeres y hombres de entre 35 y 50 años, puede convocar asambleas generales y mantiene reuniones semanales en las cuales cada representante tiene voz y voto. Por último, el propio Comité cuenta con una técnica de base, con quien se coordina el trabajo de gestión, incidencia y difusión del modelo.

Cooperativas de servicios de vivienda que integran el CACVAM:

  • Señor Piñami (COVISEP), 30 viviendas construidas
  • Virgen del Rosario (COVIVIR), 12 viviendas construidas, en fase de consolidación de financiamiento estatal para la ampliación de 5 viviendas.
  • Convento Molle Molle (COVICOM), en fase de consolidación de financiamiento estatal para la construcción de viviendas, en terreno compartido con COVIVIR.
  • Sayariy (COSVAMS), en búsqueda de terreno
  • Jóvenes (COVIJO), en etapa de formación

Por su parte, el Equipo de Asesoramiento  Técnico al Modelo (EAT- MACOVAM) es la instancia encargada de trabajar en la formación y consolidación de grupos cooperativos capaces de gestionar los aspectos físico-ambientales, sociales, jurídicos y contables de una obra. En este marco, durante el 2014 ha apoyado el mejoramiento de las calles en COVISEP y la construcción de una cancha deportiva en COVIVIR, en la perspectiva de ir consolidando los espacios comunitarios.

Desde 2015, el CACVAM presta apoyo jurídico y contable a sus cooperativas, y está ampliando el apoyo técnico para las cooperativas ya consolidadas, que se suma al trabajo que realiza el Equipo de Asesoramiento Técnico en el trabajo con los nuevos grupos cooperativos. Además se están encaminando acciones para convertirse en una federación conforme a la nueva normativa del sector cooperativo, por lo que ya se contempla la creación de un consejo de Administración y otro de Vigilancia.

Entre los aliados, FUCVAM es sin duda una de las principales organizaciones amigas del movimiento cooperativista boliviano, y cabe destacar que, como en Centroamérica (ver ficha de COCEAVIS) la transferencia del modelo uruguayo ha sido posible gracias al apoyo de We Effect. Así mismo, se han generado alianzas importantes con Hábitat para la Humanidad Bolivia y organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas y organismos no gubernamentales. En el caso de Hábitat para la Humanidad, esta organización posibilitó el financiamiento para la construcción de viviendas de COVISEP, la cual no había conseguido un crédito estatal del Programa de Vivienda Social dado que los lineamientos de financiamiento no consideraban el crédito a instituciones colectivas ni la participación de los beneficiarios en el proceso constructivo.

Cooperativa Señor de Piñami (COVISEP), Municipio de Quillacollo, Cochabamba. Aunque el grupo se constituyó desde 2002, la falta de una política de suelo y la ausencia de un marco normativo favorable a la propiedad colectiva, alargó durante cuatro años la búsqueda del terreno, cuya compra hubiera sido imposible sin el apoyo financiero de We Effect. En 2008, tras obtener un crédito colectivo de Hábitat para la Humanidad Bolivia, los habitantes definieron los aspectos arquitectónicos y comenzaron las obras. Desde 2012, las 30 familias que iniciaron el proyecto cuentan con viviendas de 100 m2 y, sobre todo, están dispuestas a asumirse como un proyecto piloto y a difundir su experiencia. Foto: Hábitat en Mouvement

Cooperativa Señor de Piñami (COVISEP), Municipio de Quillacollo, Cochabamba. Foto: Hábitat en Mouvement

COVISEP: Aunque el grupo se constituyó desde 2002, la falta de una política de suelo y la ausencia de un marco normativo favorable a la propiedad colectiva alargó durante cuatro años la búsqueda del terreno, cuya compra hubiera sido imposible sin el apoyo financiero de We Effect. En 2008, tras obtener un crédito colectivo de Hábitat para la Humanidad Bolivia, los habitantes definieron los aspectos arquitectónicos y comenzaron las obras. Desde 2012, las 30 familias que iniciaron el proyecto cuentan con viviendas de 100 m2 y, sobre todo, están dispuestas a asumirse como un proyecto piloto y a difundir su experiencia.

En el marco de las acciones de incidencia política, el CACVAM ha caminado junto a otras organizaciones dedicadas a la vivienda social, como PROCASHA, Fundación Pro Hábitat, SEVIVE, la Universidad Mayor de San Simón y otras, que agrupadas en la Red Nacional de Asentamientos Humanos (RENASEH), consiguieron la inclusión del Derecho Humano a la Vivienda en la actual Constitución Política del Estado promulgada el año 2009.

Finalmente, para hacer efectivo este derecho, el CACVAM se vincula con instituciones públicas y financieras. En el ámbito nacional, se relaciona principalmente con el Viceministerio de Vivienda y Urbanismo, la Agencia Estatal de Vivienda, el Viceministerio de Coordinación de Movimientos Sociales y, por otro lado, con el Ministerio de Trabajo a través de la Autoridad de Fiscalización de las Cooperativas (AFCOOP), instancias decisivas para la consolidación del modelo en Bolivia. Así mismo, el CACVAM es parte de la Confederación Nacional de Cooperativas de Bolivia (CONCOBOL). A nivel departamental se articula con los gobiernos municipales, dentro el impulso de una propuesta para la creación de Bancos de tierra municipal, y con la Agencia Estatal de Vivienda, Regional Cochabamba; para canalizar el financiamiento hacia las cooperativas.

Cooperativa Virgen del Rosario (COVIVIR), Municipio Sipe Sipe, Cochabamba. Segunda cooperativa en ser consolidada. We Effect apoyó la compra y construcción de las viviendas. Actualmente está en espera de la concretización de financiamiento estatal, lo que le permitiría ser el primer proyecto financiado por el gobierno nacional. Foto: EAT-MACOVAM

Cooperativa Virgen del Rosario (COVIVIR), Municipio Sipe Sipe, Cochabamba. Foto: EAT-MACOVAM

COVIVIR es la segunda cooperativa consolidada. We Effect apoyó la compra y construcción de las viviendas y se realizaron trabajos por ayuda mutua para la construcción de una cancha de básquet ball. Actualmente, junto a COVICOM, está en espera de la concretización de financiamiento estatal, lo que le permitiría ser el primer proyecto financiado por el gobierno nacional.

Estrategia

En 2014 el CACVAM emprendió junto con We Effect un proyecto para el Fortalecimiento organizacional y de capacidades de incidencia política. Dicho proyecto tiene por objetivo que “el CACVAM sea una organización fuerte, representativa del modelo de cooperativismo de vivienda por ayuda mutua y reconocida por luchar por el ejercicio del derecho a la vivienda y al hábitat adecuado”.

Más allá de la producción de viviendas, la organización se ha enfocado en fortalecer las capacidades de los cooperativistas en temas como el conocimiento del marco legal y la incidencia política, formación y liderazgo, equidad de género; sin perder de vista la formación humana de sus miembros a través de encuentros, talleres de educación popular, capacitaciones para la dirigencia y los cooperativistas, trabajo conjunto y todo tipo de actividades de convivencia.

Foto: EAT-MACOVAM

Actividades infantiles en la cancha de COVIVIR. Foto: EAT-MACOVAM

Las actividades se orientan a contrarrestar la mercantilización del suelo y la vivienda a través de prácticas de carácter movilizador, con las que se pretende lograr cambios en las estructuras de poder, incluso las que imperan al interior del hogar. En este sentido, CACVAM también organiza actividades orientadas específicamente al fortalecimiento de capacidades de las mujeres, así como de los jóvenes cooperativistas. Conscientes de que es necesario impulsar nuevos liderazgos para favorecer el crecimiento del movimiento, las cooperativistas y los más jóvenes son parte activa de los procesos negociación con otros actores.

En cuanto a las capacidades de incidencia, el Comité Articulador ha sido muy cuidadoso en tejer alianzas con otras organizaciones para mejorar los procesos de capacitación –especialmente en materia de Derechos Humanos, economía del cuidado e incidencia política– e influir sobre la agenda política nacional, principalmente en lo que se refiere a la elaboración, presentación y negociación de propuestas en favor del modelo.

Sin embargo, más allá de la formación interna, se tiene claro que la fase actual de crecimiento debe sostenerse hasta alcanzar una cobertura nacional. En ese sentido, el CACVAM no sólo tiene la tarea de incidir en política pública y lograr el fortalecimiento organizacional, sino que también se acerca a la población para difundir el modelo e identificar grupos interesados.

Por otro lado, el CACVAM se concibe como parte de un movimiento transfronterizo que gana terreno en el continente y que busca transformar las condiciones de la vida de la población latinoamericana. Desde el 2014, la organización forma parte de la Coordinadora de Cooperativas de Vivienda de Usuarios del Sur (COVUAM-SUR), que aglutina a las cooperativas de vivienda por ayuda mutua de Uruguay (FUCVAM), Paraguay (CCVAMP) y Bolivia (CACVAM). Con ello se pretende hermanar a los pueblos vecinos e incidir de manera coordinada en la agenda internacional.

Obstáculos y logros

El camino andado no ha sido fácil y en varias ocasiones se ha requerido el apoyo externo para mantener el movimiento a flote. Muchas de las dificultades internas tienen que ver con el desgaste y el abandono la gente debido a la ausencia de respuestas por parte de las instancias gubernamentales. En el caso de la Cooperativa Señor de Piñami (COVISEP), que ahora sirve para difundir el modelo, hubo que esperar diez años antes de ver los resultados. Aunque We Effect no acostumbra apoyar a los grupos por más de siete años —siguiendo su consigna “la ayuda para la autoayuda”— la organización sueca tuvo que multiplicar sus esfuerzos para sacar adelante ese proyecto. Desafortunadamente, en el mismo periodo dos grupos pre-cooperativos se disolvieron ante la falta de tierra y de perspectivas.

CACVAM presente en el Día Internacional del Cooperativismo, 2016. Foto: CACVAM

CACVAM presente en el Día Internacional del Cooperativismo, 2016. Foto: CACVAM

En un primer momento, CACVAM tuvo que lidiar con el cambio continuo de autoridades en el Viceministerio de Vivienda y Urbanismo, que limitaban y rompían las negociaciones pactadas. En materia financiera, el Estado requería que los cooperativistas desecharan la propiedad colectiva y condicionaba el otorgamiento de créditos y subsidios en función de la adopción del régimen individual, lo cual nunca se aceptó. Actualmente, si bien se ha encontrado cierta apertura para el financiamiento de los proyectos cooperativos, el Estado aún no desarrolla cambios en su política, orillando a los pobres a buscar alternativas en las periferias.

Ahora bien, la perseverancia de las familias pioneras y el trabajo de incidencia realizado por CACVAM en los últimos años, han permitido avances significativos en el reconocimiento y el ejercicio efectivo del derecho a una vivienda y hábitat adecuados, como se asentó por primera vez en la nueva Constitución Política del Estado Plurinacional (2009). Asimismo, se ha participado en la discusión y elaboración de la Reglamentación de la Ley General de Cooperativas, logrando la inclusión explícita del Modelo de Cooperativismo de Vivienda por Ayuda Mutua en el Decreto Supremo promulgado en mayo 2014, lo que ha permitido contar por primera vez con un marco normativo de respaldo al Modelo, posibilitando el 2015 la apertura de financiamiento estatal para el primer proyecto piloto que reúne a dos cooperativas en un mismo terreno (ampliación de 5 viviendas en COVIVIR y construcción  de 11 viviendas nuevas para COVICOM. , proceso a consolidarse el 2016.

En este contexto, el CACVAM orienta sus acciones a consolidar el proyecto piloto y a partir de éste sentar, junto a la Agencia Estatal de Vivienda, las bases para la creación de un programa de financiamiento específico para las Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua en Bolivia. Adicionalmente, el Comité está impulsando propuestas para el reconocimiento del Modelo en el proyecto de Ley Nacional de Vivienda y la inclusión de los Bancos de Tierra a nivel Municipal.

En otras palabras, la sociedad boliviana se encuentra mejor preparada para adoptar esta propuesta de producción social del hábitat, y el camino debería ser menos incierto para los futuros cooperativistas. Sin embargo, es necesario seguir peleando contra el individualismo y romper la resistencia que pervive en mucha gente hacia la propiedad colectiva. Asimismo, las limitaciones de tiempo de algunos cooperativistas debilita la acción del CACVAM. Si bien los delegados de las cooperativas manifiestan un compromiso inquebrantable y realizan bastantes esfuerzos para continuar en la lucha, muchas veces deben priorizar las actividades que les genera ingresos económicos para su familia.

Por todo esto, es preciso que los jóvenes se involucren para aprovechar su energía y lograr una mejor distribución de las tareas. En los últimos años, se ha avanzado mucho en este sentido gracias a los esfuerzos de formación y al surgimiento de nuevos liderazgos.

Valoración

El modelo surgido de la experiencia uruguaya ha tenido eco en la región andina, en particular en el departamento de Cochabamba, donde existían antecedentes de lucha en defensa del agua y del bien común. El proceso político que atraviesa Bolivia, que hoy se reconoce como un Estado Plurinacional, representa una oportunidad para el desarrollo de nuevas formas de hacer ciudad. Sin embargo, no ha sido fácil hacer que la clase política reconozca el potencial que presenta el cooperativismo de vivienda por ayuda mutua. Se requiere continuar en la lucha para que el Estado se apropie del Modelo y permita que los sectores poblacionales hoy rezagados puedan ejercer sus nuevos derechos constitucionales.

Como ya se ha mencionado, el CACVAM ha desarrollado acciones de incidencia significativas como:

  • Inclusión del Derecho Humano a la Vivienda y Hábitat Adecuados en la Constitución Política del Estado, a partir del trabajo conjunto con diversas instituciones y organizaciones nacionales (2009).
  • Inclusión del Modelo Autogestionario de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua en el Decreto Reglamentario de la Ley General de Cooperativas, a partir de una propuesta construida desde la Confederación Nacional de Cooperativas de Bolivia (CONCOBOL) a la cual pertenece el CACVAM (2014).
  • Inclusión de la Equidad de Género en el Decreto Reglamentario de la Ley General de Cooperativas, en base a una propuesta construida en coordinación con el Comité de Equidad de Género de Bolivia e impulsada desde el CACVAM (2014).
  • Canalización de financiamiento para la consolidación del primer proyecto piloto a ser construido con fondos estatales como punto de partida para la creación de un programa específico de financiamiento para el Modelo (2015 – 2016).

A partir de estos logros, podemos señalar que Bolivia cuenta con un andamiaje político propicio para avanzar hacia el ejercicio del derecho a la vivienda y hábitat adecuados en favor de los grupos poblacionales de menores ingresos económicos, respaldada además en el planteamiento del Vivir Bien, la defensa de la Madre Tierra y el rescate de la acción comunitaria organizada.

Aunque el modelo uruguayo ha sido retomado adecuadamente, todavía hace falta generar mecanismos de gestión adaptados al contexto boliviano y desarrollar una política estatal que reconozca la función social de la propiedad y que garantice el acceso de todas y todos al suelo urbano, de tal forma que cese la expulsión de los pobres hacia las periferias. Adicionalmente, es urgente que el programa de financiamiento específico para las Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua en Bolivia, a ser diseñado, incluya con la claridad el acceso a suelo, condición imprescindible para la consolidación del Modelo.

La vivienda no puede seguir siendo vista como un factor de crecimiento económico, por lo contrario, el Estado debería adoptar una visión integral del hábitat.

Por todo lo anterior, podemos decir que la organización ha logrado convertirse en uno de los actores clave dentro del proceso de cambio estructural que vive el país, en particular en materia de vivienda y política urbana. Considerando que el 80% del parque habitacional boliviano ha sido autoproducido por sus propios habitantes, pensamos que es posible convertir al CACVAM en un referente de primer orden que ayude a encausar esta dinámica espontánea y a producir ciudades más habitables y socialmente justas.

El cooperativismo tiene carácter transformador en tanto que promueve la igualdad de derechos y la equidad de género y en tanto que es asumido por los participantes de este movimiento como un proceso propio. En las distintas experiencias se está contribuyendo tanto al empoderamiento individual como grupal, a la generación de autoestima para quienes logran producir una vivienda adecuada con su propio esfuerzo, a la creación de nuevos sujetos sociales, las cooperativas, que entienden el interés del trabajo organizado y el bien común.

El trabajo realizado durante estos diez años de vida, está siendo sistematizado en materiales impresos como trípticos, memorias e informes, y audiovisual como documentales y presentaciones. El CACVAM cuenta con una página web y está presente en redes sociales.

La satisfacción del trabajo colectivo. Foto: EAT-MACOVAM

La satisfacción del trabajo colectivo. Foto: EAT-MACOVAM

Para saber más…

  • Martha Arébalo, Guillermo Bazoberry y Graciela Landaeta, «La producción social del hábitat en Bolivia», en El camino posible, Trilce, Centro Cooperativo Sueco, 2011.
  • Hábitat en Movimiento, «Les Coopératives de logement autogérées à Cochabamba ; une proposition de la société civile qui attend une réponse de l’État pour prospérer», en http://habitatenmouvement.tumblr.com, 7 de enero, 2015.
  • Facebook: www.facebook.com/cacvam.bolivia
  • Página web: http://www.cacvam.org